El mundo no está hecho para nosotras: cuando la “neutralidad” es solo otro nombre del olvido.

El mundo no está hecho para nosotras: cuando la “neutralidad” es solo otro nombre del olvido.

¿Alguna vez has sentido que algunas cosas simplemente no están hechas para ti? No es tu imaginación. La mayoría de los espacios, productos y protocolos que usamos a diario se diseñaron tomando como referencia un cuerpo y una experiencia masculina. Esto no es una teoría conspirativa: es el resultado de siglos de considerar al hombre como "modelo universal".

Como kinesióloga, cuando descubrí esta realidad, fue como si se me abrieran los ojos. De repente, empecé a notar cosas que antes pasaba por alto: los atlas de anatomía que usé durante mi carrera mostraban mayoritariamente cuerpos masculinos, los estudios sobre tratamientos estaban hechos en su mayoría en hombres, e incluso los maniquíes que usábamos (y seguimos usando) para practicar reanimación cardiopulmonar son masculinos. Hoy sabemos que las mujeres tienen menos probabilidades de recibir reanimación exitosa en público. ¿Cómo es posible que en pleno siglo XXI sigamos usando un molde que excluye a la mitad de la población?

La medicina que no nos ve (y nos pone en riesgo)

Durante décadas, la medicina trató al cuerpo femenino como una variación del masculino. No fue hasta los años 90 cuando se empezó a incluir a las mujeres de forma obligatoria en los ensayos clínicos. Pero aquí está el problema: la mayoría de los medicamentos aún se prueban principalmente en hombres. ¿Y cuál es el riesgo? Nuestros cuerpos funcionan de manera diferente: tenemos otro metabolismo, otras hormonas, otra composición corporal.

Por ejemplo, el Zolpidem, un medicamento para dormir, causó numerosos accidentes porque en el cuerpo de las mujeres permanece activo por más tiempo, pero nadie se molestó en comprobarlo antes de su aprobación. El problema no es el fármaco en sí, sino un sistema que, durante décadas, excluyó a las mujeres de los ensayos clínicos para "simplificar".

Y hay más: un ataque al corazón en una mujer puede presentarse con síntomas diferentes, como fatiga extrema, dolor en la mandíbula o náuseas. Sin embargo, como los "síntomas normales" son los masculinos, muchas veces los diagnósticos llegan tarde.

Ciudades que nos agotan

Piensa en tu día a día. ¿Vas del trabajo a casa y ya está? Probablemente no. La mayoría de nosotras hacemos malabares: llevamos niños al colegio, hacemos la compra, vamos al médico... pero las ciudades están diseñadas pensando en trayectos directos de casa al trabajo.

Y la seguridad también es un tema: ¿cuántas veces has cambiado tu ruta para evitar calles mal iluminadas? ¿O has esperado en filas interminables para usar un baño público mientras los hombres entran y salen sin problemas?

Tecnología: diseños que no nos consideran

¿Te ha pasado que no puedes alcanzar bien tu teléfono con una mano? No es casualidad. El tamaño promedio de los smartphones supera el alcance de la mano femenina. ¿Y las herramientas de trabajo? Muchas veces son incómodas porque están diseñadas para manos más grandes. Sin embargo, nos dicen que el problema es nuestro "agarre inadecuado".

Incluso la inteligencia artificial tiene sus prejuicios: hay sistemas que tienen dificultades para reconocer rostros femeninos, especialmente de mujeres racializadas. ¿La razón? Los datos con los que se entrenan están sesgados.

Historia: la invisibilidad femenina

¿Cuántas científicas estudiaste en el colegio? Probablemente pocas o ninguna. Solo el 7.5% de las figuras históricas en los libros de texto son mujeres. Pero no es que no existieran: a Hedy Lamarr le debemos el WiFi, a Rosalind Franklin el ADN, y a mujeres afrodescendientes como Marie Maynard Daly los avances en química cardiovascular. Simplemente, el relato oficial las borró.

Incluso el lenguaje nos invisibiliza: ¿cuántas veces el "todos" supuestamente nos incluye?

No es un problema de mujeres, es un problema de diseño

El sesgo de diseño nos afecta a todas, pero golpea con más fuerza a mujeres racializadas, con discapacidades o en situación de pobreza.

Como dice Caroline Criado Pérez en su libro La mujer invisible: “La ausencia de datos sobre las mujeres no es un vacío, es un silencio”. La buena noticia es que ahora tenemos evidencia para romper ese silencio. Cada vez que cuestionamos un diseño que no nos representa, exigimos cambios en la medicina o señalamos una calle insegura, estamos abriendo camino para todas.

No se trata de adaptarnos a un mundo que no nos considera, sino de cambiarlo para que refleje la diversidad de experiencias que existen. ¿Estás lista para empezar a mirar el mundo con otros ojos?

Bibliografía

Caroline Criado Pérez. La mujer invisible. Seix Barral; 2020

Carme Valls Llobet. Mujeres invisibles para la medicina. CAPITÁN SWING LIBROS; 2020.

Influencia del género en investigación clínica. Revistafarmaciahospitalaria.es. Disponible en: https://www.revistafarmaciahospitalaria.es/es-pdf-13118714

Biblioteca del Congreso Nacional. Biblioteca del Congreso Nacional. www.bcn.cl/leychile. Disponible en: https://www.bcn.cl/leychile/navegar?i=1060383

Mundial B. Ciudades “feministas”: ¿Puede el diseño urbano tener en cuenta a las mujeres y las minorías? Banco mundial. Banco Mundial; 2020. Disponible en: https://www.bancomundial.org/es/news/feature/2020/03/07/ciudades-feministas-diseno-urbano-para-mujeres-y-minorias

LA PLANIFICACIÓN Y EL DISEÑO URBANO CON PERSPECTIVA DE GÉNERO MANUAL PARA.Disponible en: https://pubdocs.worldbank.org/en/156271614721551594/Manual-para-la-planificaci%C3%B3n-y-dise%C3%B1o-urbano-con-perspectiva-de-g%C3%A9nero.pdf

Mehta LS, Beckie TM, DeVon HA, Grines CL, Krumholz HM, Johnson MN, et al. Acute myocardial infarction in women: A scientific statement from the American Heart Association. Circulation. 2016;133(9):916–47. http://dx.doi.org/10.1161/cir.0000000000000351

Mody P, Pandey A, Slutsky AS, Segar MW, Kiss A, Dorian P, et al. Gender-based differences in outcomes among resuscitated patients with out-of-Hospital Cardiac Arrest. Circulation. 2021;143(7):641–9. http://dx.doi.org/10.1161/circulationaha.120.050427

Ok Ahn K, McNally B, Al-Araji R, Cisneros C, Chan PS. Sex differences in the association between bystander CPR and survival for Out-of-Hospital cardiac arrest. Resuscitation. 2023;182(109603):109603. http://dx.doi.org/10.1016/j.resuscitation.2022.09.016

Wenger NK. Gender disparity in cardiovascular disease: bias or biology? Expert Rev Cardiovasc Ther. 2012;10(11):1401–11. http://dx.doi.org/10.1586/erc.12.133

Inclusion of women and minorities as participants in research involving human subjects. Nih.gov. Disponible en: https://grants.nih.gov/policy-and-compliance/policy-topics/inclusion/women-and-minorities

Liu KA, Mager NAD. Women’s involvement in clinical trials: historical perspective and future implications. Pharm Pract (Granada). 2016;14(1):708. http://dx.doi.org/10.18549/PharmPract.2016.01.708

Academia.edu. Available from: https://www.academia.edu/8742539/Donde_estan_las_mujeres_en_los_libros_de_texto

Parker R, Larkin T, Cockburn J. A visual analysis of gender bias in contemporary anatomy textbooks. Soc Sci Med. 2017;180:106–13. http://dx.doi.org/10.1016/j.socscimed.2017.03.032

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *